mis gran deseo

Ya nos habíamos besado y a veces tocado un poco, ya que ni ella ni yo teníamos novios por esos tiempos y bueno como mujeres adolescentes, necesitamos librarnos a veces de nuestros deseos.

Saludo a todos los lectores de esta Web. Para comenzar les cuento que vivo en México y bueno hace unos cuantos meses comencé a leer estos relatos que por cierto me ponen a mil. Me encanta pensar que soy la protagonista de las historias y que me encuentro con esa gente que le encanta el sexo.

Soy una mujer joven, tengo 20 y me llamo Verónica. Soy morena, cabello hasta la cintura, marrón y ojos ámbar, labios carnosos, piernas bien marcadas, pechos medianos y un trasero redondito. Me fascinan los hombres aunque también las mujeres y mi fantasía son las orgías.

Empezaré por contarles como fue mi primera vez y porque fue que me convertí en una adicta al sexo. Fue un día cuando fui de vacaciones a Río de Janeiro con una amiga. Llamémosla Laura. Ella es una amiga íntima, la conozco de suficiente tiempo. Ella es brasilera y lleva el pelo mediano, color marrón, ojos grandes y marrones. Tiene un traserito muy lindo, unos pechos medianos-un poco más grandes que los míos y tiene una piel muy suave. Esa noche estábamos muy aburridas y no sabíamos que hacer por lo que empezamos a inspeccionar toda la casa y de pronto encontramos unos videos-secretos en el armario de su tío, nos pusimos a ver unas películas. ¡Eran películas pornográficas!

Una de ellas mostraba a dos mujeres lamiéndose el clítoris, nos empezamos a poner calientitas, yo sentía que mi coñito se estaba humedeciendo y lo caliente que estaba mi amiga., fue cuando a ella se le ocurrió bajarme los pantalones y mi tanguita, yo no pude poner ninguna resistencia, estaba demasiado caliente, me pasó la lengua por mi rajita y eso me excitó de sobremanera. Comencé a gemir fuertemente. Aunque tenía miedo que nos escucháramos por lo que la paré antes de venirme. Le dije: Laura, ¿qué estás haciendo? Estamos llegando muy lejos A lo que me contestó con una sonrisa: te voy a hacer gozar y tú a mí; o haber dime que no te gusta. Yo le dije que: claro que me gusta, demasiado supongo quiero más, pero ¡me da vergüenza! Ella me dijo que era normal y que ella seguiría si después yo se lo hacía a ella. Nunca antes nadie me había dado un beso en el sexo. Antes de que ocurriera esto ya nos habíamos besado y a veces tocado un poco ya que ni ella ni yo teníamos novios por esos tiempos y bueno como mujeres adolescentes necesitamos librarnos a veces de nuestros deseos…

Nos gustaba fantasear que una de nosotras era el hombre, que éramos los hombres que nos gustaban y que teníamos nuestra primera vez sexo con ellos. A ella le encantaba dominarme y siempre quería que me desnudara y ella me tocara. Recuerdo una vez cuando estábamos en la facultad de medicina y ella me dijo que fuéramos unos minutos al tocador y cerró la puerta con llave, yo estaba en mis días, pero a ella no parecía importarle. Me miró, me besó la boca apasionadamente y me sacó y metió mi tampón con energía… después se sentó en el lavamanos y me dijo: chúpamela corazón, dame todo lo que quieras. Y como gemía, me encantaba, era una hembra en celo.

Pero volviendo al tema después de que ella me lo lamió y yo estaba empapada en mis propios fluidos agri-dulces yo estaba excitadísima y ella me dijo que me tocaba… pues lo hice y al principio me daba mucho asco, pero al poco le tomé el gusto y lamí con muchas ganas. Aunque hasta entonces era virgen, pero empezamos a hacer el 69 y mientras lo hacíamos nos masturbábamos con los deditos y después buscamos cualquier artículo con forma cilíndrica… Le decía – “Aaaay, mmmm, metémelo todo por favor, estoy ardiendo de placer. Y ella me hacía sufrir y esperar más.

Como me estaba muriendo por acostarme con un hombre en ese momento, imaginaba que era él, el que me estaba dando, pero al mismo tiempo pensé en mi amiga, que ganas tenía de ser cogida por los dos o en una orgía…era tan delicioso, me encantaba que me la chuparan y al mismo tiempo me dieran… y a ella también, nos masturbábamos con el mismo objeto. Me encantaba chuparlo. Me encantaba sentir mi deseo, mi excitación y mi sabor. Mmmm que delicioso era el sabor de mi amiga, agridulce… que lo metiera y sacara rápido de mi conchita.

Después de esa noche y las vacaciones increíbles ya no pudimos parar de tocarnos los pechos, besarnos todo y amarnos, nos la pasábamos viendo de ocultas videos porno o leyendo relatos eróticos. Un día yo me excité tanto que le pedí que me metiera algo grande y ella lo hizo con fuerza hasta que se rompió mi himen., yo me sentía rara por que siempre pensé que eso debía haber pasado con un hombre, pero no importaba ya que mi placer era tan grande por lo que no me había dolido nada. Laura empezó a gemir: - “Así, así, más adentro” - “Comételo todo Vero” - “Vamos mete más la lengua”Nuestros muslos empezaban a temblar porque estábamos por llegar. Ella jugaba con su lengua, me hacía una U por mi húmeda vagina y eso me ponía a mil, pero necesitaba sentirme penetrada y ella agarró una cuerda, me amarró las piernas y las manos y me dijo: “esto te va a gustar zorrita” Y me metió un dedito en el culo -ay que dolor, pero me gustó. Le decía: -“más rápido Laurita” ¡Dame más por favor! Y fue entonces cuando noté que estaba sangrando y que ya no era virgen. Y después hice lo mismo con ella, pero la azoté un poco porque merecía un castigo ya que no había sido muy cuidadosa conmigo.

Nos encantaba dormir juntas en la misma cama y tener mucho placer la una con la otra. En la noche siempre estábamos muy activas aunque durante el día cuando veíamos “una película” pornográfica también. Ahora ya no nos acostamos juntas porque cada una tiene un novio y otras amistades, pero nunca podría olvidar esa experiencia tan deliciosa. Solo esa vez dormí con una mujer y debo decir que somos nosotras las mujeres las más dulces; nos dedicamos a dar placer y hacerlo con mucha delicadeza. Cuando estoy con hombres no es lo mismo ya que hay lastimosamente muchos que solo piensan que es el mete saca; claro que no todos, pero una gran mayoría y hasta ahora nadie me lo ha chupado como ella…. A veces la pienso y fantaseo con mujeres, pero cuando estoy con mi novio la olvido. Me gustaría hacer un trío, así tendría dos que me llenarían de placer. Ella se dedicaría a darle placer a mi clítoris y él a darme como más le gusta.

mis vecinas lesbianas

Leave a Reply